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He dejado sola esta cosa por un largo tiempo.
Sucedieron muchas cosas, pero por alguna razón no se me dio por publicarlas aquí.
Es extraño pensar que viví las vacaciones de verano sin haber dejado rastro en este lugar, este pequeño y humilde espacio, este reflejo virtual de mi ser.
El concierto de An Cafe, además. Pero Dios... fue una cosa tan hermosa que a esta altura ya no podría describirla. Simplemente, diré que me invadió como nunca la euforia, las ganas de gritar hacia lo más alto que mi voz pudiese alcanzar.
Mi comienzo del fanatismo por Vocaloid.
El haber ido a una gala de Operación Triunfo y que Nacho, la persona que es la única razón por la que fui allí, me haya saludado por cuenta propia, y haya reconocdo mi existencia de una forma... no sé, inimaginable. Quizás parecía algo tan utópico y por eso cuando recuerdo aquel momento la felicidad comienza a invadirme otra vez.
En fin...
Muchas, muchas cosas.
El 2008 fue un año importante, eso lo sé bien. Un año de cambios, de aprendizaje, de crecimiento. Un año en el que mi vida dio un giro radical, y retomó un camino que hace muchos años había empezado y por cuestiones de la vida dejé a medio terminar: el anime.
Aún me faltan tantas cosas por aprender. Y adoro saber eso.
Me encanta la sensación de poder asegurar que tengo un largo camino por delante, e imaginar cosas posibles, cosas que la fuerza de voluntad puede lograr a cualquier precio.
Y a pesar de que estoy intranquila y molesta actualmente, son esos pensamientos los que me ayudan a seguir adelante. A ignorar las corrientes negativas y seguir con mi camino, porque así como en el camino intervienen los obstáculos, también es verdadera la existencia de una meta, un final al que uno puede llegar, por más difícil que sea.~