
.
.
.
Hace unos días...
Estaba volviendo a escuchar Shining Collection, esa canción de Iceman/Nittle Grasper/Gravitation/Ryuichi Sakuma *w*/Michihiro Kuroda (?)/lo ke sea
Y me agarró una cosa. Algo, no sé.
...
Me pareció ke había pasado una eternidad desde la última vez ke escuché esa canción.
Era como si volviera un tiempo atrás, en donde no me conformaba con escucharla 20 veces al día, y ke siempre ke llegaba del colegio tenía ke abrir rápido el Ares y escucharla.
Era kosa importante.
Un poco absurda, pero importante y especial.
Pero el punto es...
Tan insignificante es una parte de pasado como para dejarla ahí tirada en medio de la nada?
Es un comportamiento despreciable cuando las cosas ke uno amó, y ke fueron especiales alguna vez, se esfuman de la mente como si nunca hubieran existido.
Y cuando las recordás, es como si miles de pekeños pedacitos de pasado regresaran.
Y se vuelve una ola de nostalgia.
Hay ciertas canciones ke por diversas y extensas razones son importantísimas para mí.
Como esa... y no sé por ké.
Tampoco hace falta.
Algo es especial, y ya.
La razón no importa, pero cuando se aprende a amar algo puede ser difícil dejar de hacerlo.
Así me pasó.
Y luego de eso, estuve escuchando la bendita canción todo el día.
Y me di cuenta de ke nunca se fue.
Sólo estaba allí oculta, esperando ser encontrada.
.
.
.
Como tantas cosas, ke parecen desaparecer pero en realidad nunca se van.
Están dispuestas a regresar cuando sea el momento indicado.